Las elevadas cifras de pobreza en nuestro país, como el conocimiento del vía crucis de peruanos concretos condenados a la sobrevivencia. Un ámbito pavoroso de la pobreza es la salud reproductiva, solo la comunidad organizada está en principio en condiciones de contrarrestar las atrocidades de una vida sexual que suele transformar la ternura y el placer compartido en descarga burda y en utilización del más débil.
La sociedad civil, apoyada por la cooperación internacional, labora de modo mancomunado con maestros de escuelas rurales con apoyo del Fondo de Población de la ONU, han incluido la materia de salud reproductiva en el currículo escolar, notamos paulatinos cambios de actitud. Los menores se muestran menos temerosos ante los adultos, más comunicativos y solidarios entre sí, más alejados de la violencia.